Mi primera hija

Mi primera hija nació cuando yo contaba con 32 años, el día más caluroso que jamás ha tenido Londres.
Primera etapa del parto: 16 horas
Los dolores de partos me despertaron a las 3:15 de la mañana del 31 de Julio de 2003. La verdad eran suficientemente fuertes como para despertarme pero suficientemente leves para poder seguir acostada sin tener que despertar a la familia. En casa estaban todos, Jon y mis padres, pues ellos querían estar para el nacimiento de su primera nieta. Hacia como más de un mes que no podía dormir bien pues el tamaño de la barriga no me dejaba encontrar una posición cómoda para poder conciliar el sueño así que me había acostumbrado a quedarme acostada así solo fuera para relajar las piernas.  Me acuerdo que pensaba “¿Será o no será? Espero que no, yo aun no estoy preparada (aunque solo me faltaran 10 días para cumplir los 9 meses)”. Me quede en cama hasta las 9 de la mañana esperando a que Jon se despertara pues no quería ser yo sola la que le dijera a mis padres que estaba lista para tener el bebe, ¡que nervios tenia! Los dolores se hacían más fuertes según pasaba el tiempo pero eran soportables. Desayunamos todos y fue cuando les dije que tenía dolores de parto. Como los dolores eran aceptables y ese día tenía cita con la matrona, decidí ir al centro de salud en lugar de directo al Hospital. Ya había leído y escuchado de historias de mamás que se van al Hospital para ser devueltas a sus casas hasta más tarde y para mí fue siempre muy delicado ir en carro pues sentía cada desnivel del asfalto. Cuando llegamos al centro de salud la matrona no tardo más de un momento para asegurarme que estaba de pleno trabajo de parto y que me fuera al hospital.


Para este momento (11:30 del medio día) los dolores eran increíblemente intensos y en lo que me daban ya no me podía ni mover y lo único que me provocaba era gritar del dolor. Yo nunca he tenido un nivel de tolerancia muy alto al dolor pero yo creo que durante el parto soporte dolores impensables. De camino al hospital ya no podía permanecer sentada por lo que me pase al asiento de atrás donde me arrodillé en busca de una posición que no doliera tanto. A mitad del camino el dolor era tal que hasta nauseas me dieron y tuvimos que parar en medio de la calle e ir a una casa para que nos dieran un rollo de papel toilette con el que limpiarme la boca mientras vomitaba en una caja que me habilitó Jon para no arruinar la tapicería. Una hora más tarde llegamos al Hospital que no quedaba a mas de 20min pero Jon se veía obligado a bajar la velocidad e ir con cuidado ya que yo sentía cada desnivel del asfalto, además tenía que parar cada vez que me comenzada un dolor. Yo estaba asustadísima y seguro que Jon estaria de los nervios de verme en tanto dolor. A la entrada del Hospital me recibieron en una silla de ruedas e intentaron convencerme que me sentara. JA! No hubo manera, así que ingresé de rodillas en la silla de ruedas directo a la sala de parto. Al llegar a la habitación lo primero que hicieron fue examinarme y confirmaron que estaba 2-3cm de dilatación. A las 2:00pm ya estaba entre 4-5cm de dilatación, ya era la hora del almuerzo y mi familia entraba y salía para poder salir a comer sin dejarme sola. Yo me moría de hambre y las matronas me decían que no podía comer, a lo sumo solo podía beber jugos (zumos)! La razón por la que las matronas no te permiten comer es porque si tienen que intervenir y necesitan ponerte una anestesia general no puedes tener comida en el estomago por peligro a sofocación, pero yo no estaba preparada a pasar la experiencia más agotadora y exigente de mi vida sin algo en el estomago.
Llevamos dos bolsos al Hospital, uno con las cosas del bebe y otra con cosas para mí. En ella me aseguré personalmente de tener Pepsi, chocolates, barras energéticas, granolas, galletas y algún sándwich. Menos mal que lo hice porque el parto duro hasta altas horas de la noche y yo no hubiera podido aguantar sin comida en el estomago. Así cuando la matrona salía o no miraba Jon y yo comíamos en complicidad. A las 2:20pm rompí aguas, ya tenía 5cm de dilatación. La verdad no salió mucha agua pues su cabecita no dejó salir el resto. A las 3:40pm ya contaba con 9cm de dilatación, el bebe nacería pronto, o eso esperaba yo pues ya llevaba más de 12 horas de parto.
A esta altura se dieron cuenta que iba a ser difícil el parto pues era probable que el bebe estuviera mal colocado. Cuando nació pudieron certificar que la bebe nación en posición posterior y que este es el parto más doloroso pues el bebe presiona tu espina dorsal y riñones en lugar del diafragma. Además encontraron que yo tenía un labio cervical anterior por lo que el bebe no podría salir. Ya me querían prepara para una cesaría pero Jon y yo dijimos que no ya que el bebe no presentaba síntomas de estrés. Labio cervical anterior quiere decir que parte de la cérvix (en mi caso entre las 10 y la 1 si mirar a través de la apertura vaginal como si fuera un reloj) se encuentra atrapada entre la pelvis y la cabeza del bebé. Para intentar solucionar esto necesitaba que el bebé subiera un poco para así poder empujar el labio fuera del medio. Esto quiso decir que la posición que debía tomar era la de lordosis y mantenerla hasta que el labio desapareciera. La verdad era una posición muy poco dignificante pero no me quedaba otra si quería tener un parto vaginal. La idea de que después de tantas hora de contracciones tenía que volver a subir al bebe para luego volverlo a bajar me derrumbó la voluntad de seguir pues ya estaba muy cansada y no sabía si iba a tener fuerzas para más. Esta postura bajó un poco la intensidad de los dolores y me permitió dormir un poco.
 Los dolores aumentaban con cada contracción pero yo conseguía seguir sin necesidad de usar drogas para aliviar el dolor. Me ofrecieron gas pero no me hizo nada y era más el trabajo de tener que respirar de una manera específica por lo que la verdad no me resultó satisfactoria. Yo tenía muy claro dos cosas desde antes de comenzar el proceso de parto y Jon se aseguro de hacer entender a matronas y doctoras por igual, cuáles eran mis deseos en cuanto a intervención. Yo no quería una cesaría y la única razón por la cual yo aceptaría seria por estar en una situación de vida o muerte. Y es que las mamás que dan a luz por cesaría no podrán tener partos vaginales en el futuro además de la cicatriz. A las matronas y los médicos que entraban de vez en cuando no les gustaba mi poca cooperación a la hora de dejarme hacer lo que ellos decían. Con cada decisión de intervención ellos se encontraban con la misma pregunta: ¿Está mi bebé en peligro inminente? La respuesta era siempre no por lo que siempre rechazábamos sus planes.  La otra cosa en la que fuimos muy claros fue que quisimos un parto con la menor intervención médica posible. Una de las cosas a las que me negué fue dejarme poner el monitor fetal electrónico para ver como seguía el bebe sino que me lo colocaban para oírlo y luego me lo quitaban. Como mi tolerancia al dolor es muy baja la mejor forma que tenia de expresar mi dolor era gritando, y en un par ocasiones las enfermeras entraron para pedirme que gritara menos pues estaba poniendo nerviosa a otras parturientas pero yo no podía complacerlas porque el dolor era demasiado intenso y gritar me ayudaba a sobrellevar el dolor.
Cerca de la etapa de la transición me sucedió algo que le he oído a muchas mujeres decir: “Yo ya no quiero seguir, ya no quiero tener este bebe, me duele mucho!” En ese momento te niegas a seguir y es solo con el apoyo y la comprensión de tu pareja o persona que esté a tu lado la que te hace continuar. La etapa de transición ocurrió poco antes de pedir la epidural. El dolor va mas allá de lo que puedas imaginar, es una etapa más bien corta si se compara con el resto del parto pero es la más intensa, no hay momentos de calma entre contracción por lo que una no termina de irse para que la siguiente comience. Fue alrededor de este momento a las 4:55pm cuando pedí la Epidural pues estaba exhausta de tanto dolor y no veía que la situación fuera a cambiar. Para que te coloquen la Epidural debes de acostarte de lado, lo cual para mí no era posible por el dolor, pues no hubo quien me cambiara de mi posición de rodillas. El Hospital tuvo que mandar a llamar al Jefe de anestesiología del Hospital para ponerme  la Epidural pues ninguno de los otros anestesiólogos se atrevía a colocarme la anestesia en la posición que yo había tomado. El cambio fue radical, ya no había dolor, me podía relajar. Incluso pude dormir un poquito. A las 5:45pm ya estaba completamente dilatada y llevaba más de 14 horas de parto. 715
Segunda etapa del parto: 2:45 horas
Como a las 7pm las ganas de pujar comenzaron ya casi no había labio cervical. Comenzó la hora de pujar y pujar. Sentía que todos los intestinos se me iban a salir. Como al colocarte la Epidural se te duerme todo de la cintura para abajo tuvieron que ponerme un catéter lo cual evitaba llenar todo de orina, pero no hay catéter para la defecación y cuando me daban ganas lo tenía que hacer frente a todo el mundo. Yo estaba toda mortificada por este hecho pero no podía hacer mucho por una experiencia más dignificante. A las 8:20pm me pusieron Syntosinon ya que las contracciones estaban desapareciendo y no veía donde pujar. A las 11:30pm me di por vencida, estaba exhausta ya no podía mas y le dije a la matrona que me ayudara a sacar al bebe porque yo ya no podía hacerlo sola. Fue uno de los momentos más tristes del parto pues me sentía un fracaso por no haber podido sacar al bebe yo sola, a todos les cambio el semblante, por fin podrían descansar. A las 11:50pm me movieron a la sala de operaciones. Me colocaron mas anestesia por lo que el dolor disminuyó. Recuerdo que le pedí a la doctora que como lo más probable fuera que me hicieran una episiotomía le pidiera a quien hiciera la incisión que lo hiciera con mucho cuidado ya que yo no quería una cicatriz horrorosa. Ella se lo tomo como algo personal ya que ella fue la que me lo hizo y tan bien lo hizo que semanas más tarde cuando la matrona me reviso la herida le costó encontrar el punto de corte, estaba impresionada del buen trabajo que la doctora me había hecho. Como la bebe llevaba tanto tiempo atascada se le había formado un moratón en la cabeza por lo que la extracción por succión no era posible por miedo a hemorragia del bebe. A las 12:16am del 01 de agosto mi bebe salió por fórceps, el dolor de pasar la cabeza por la apertura fue un dolor horroroso, pero distinto al dolor de las contracciones. Después de que la cabeza saliera el resto del cuerpo salió rápido.
Tercera etapa del parto: 5min
A las 12:21am la placenta salió completa.
Jon me cogía de la mano, y me decía lo orgulloso que estaba y que yo podía decidir cuál sería su primer nombre ya que yo lo merecía más que el. Me entregaron a mi bebe una vez que la examinaron. Bueno más bien se la entregaron a Jon que no sabía cómo cogerla y con un curso intensivo de 20 segundos se encontrada con una niña bella con cabeza de elfo y ojos oscuros como la noche en brazos. Cuando la vi por primera vez me enamore de ella. Nos dejaron a la entrada de la sala de operaciones como por media hora solos los tres. En ese tiempo hicimos las presentaciones de rigor y yo le dije quienes éramos. Desde el primer momento se engancho bien al pezón.
Por mi parto pasaron tres turnos de matronas, dos médicos y un grupo de anestesiólogos encabezados por el jefe del departamento, distintos miembros de mi familia pero Jon siempre se quedó a mi lado. Mi parto duró 19 horas y 10 minutos.