El imposible

Ante todo deciros que si habéis llegado aquí es porque estáis en una de las etapas más bonitas de la vida: ser padres, eso no significa que el camino sea color de rosas, quiero contaros nuestra historia del primer hijo.


Mi chico y yo decidimos ser padres después de mucho pensarlo y buscar una estabilidad laboral y económica que al final es relativa. Después de un año intentándolo y ver que no llegaba fuimos a un especialista en reproducción y al cabo de dos años mas terminaron todos los estudios que se podían hacer en esta materia y finalmente nos dijeron que no podríamos ser padres de manera natural, porque no cumplíamos ninguno de los dos los requisitos mínimos para llegar al embarazo. Esta fue una etapa muy dura, y dolorosa, mucho estrés, ansiedad, en fin que al cabo de un mes de que nos dijeran que no podríamos ser padres, nos dimos cuenta que estábamos EMBARAZADOS!!!!!!!!! si, fue uno de los momentos mas emocionantes de nuestras vidas y paso de manera totalmente natural. Mas tarde nos enteramos que a unos vecinos el mismo médico les había dicho lo que a nosotros y ahora tienen dos hijos.


El embarazo transcurrió de una manera muy especial, supongo que tiene que ver con la revolución de  hormonas, yo no podía parar de llorar, era superior a mi, iba a trabajar e intentaba mantener el tipo, pero en cuanto salía, era llorar y llorar, en fin creo que era una especie de incertidumbre sobre que haríamos los dos solos con un bebe, quien lo cuidaría mientras trabajábamos, quien me ayudaría los primeros días, en fin, me creaba problemas, sin aún tenerlos, con el tiempo te das cuenta que se resuelve sobre la marcha y al final sales adelante.


Al cabo del tercer trimestre, empecé a tener la tensión alta y proteínas en la orina (preclampsia) por lo que mi doctora recomendó adelantar el parto y que fuera por cesárea. Por un lado me tranquilizo el hecho de que sabría exactamente cuando nacería mi hijo y no me sorprendería haciendo la compra en el Hipermercado, por ejemplo.


Llego el gran día, nos preparamos, salimos de casa sin inconvenientes, me ingresaron en la clínica me prepararon, me llevaron a quirófano, me pusieron la intradural (le dicen así a la anestesia que duerme por completo la mitad del cuerpo para abajo) para poder operar y que yo pudiera estar despierta cuando naciera mi hijo.


El resto, lo mas bonito del mundo.