Viajando en avión II (niños)

La mayor ventaja de viajar con niños no es sólo la preferencia para abordar el avión antes que los demás pasajeros, sino que ahora puedes aprovechar la ayuda de tu peque en la tarea de empacar. A los niños y niñas, cuando son pequeños, les encanta ayudar, también les fascina sentirse útiles y libres de tomar decisiones por sencillas o simples que sean. Aquí tienes una oportunidad ideal para esto y para que puedan expresar sus gustos y poner en práctica sus preferencias a satisfacción. Si el billete de avión les permite llevar su propio equipaje de mano, es una buena idea invertir en una maleta que les servirá durante los próximos 9 o 10  años. Yo te recomiendo las que tengan rueditas y que sean modelos de maletas para niños livianas y muy cómodas de transportar. Recuerda que al final serás tú quien termine llevando las maletas, la tuya y la otra, además de tus niños.
 
Éstos son los dos modelos que yo recomiendo: 1) La maleta Trunki y 2) La versión para niños de cualquier maleta de mano con rueditas. La ventaja de que tenga rueditas es que tú la puedes halar sin mayor problema cuando ellos estén cansados. Y, en lo que respecta a la maleta Trunki, está diseñada de manera que puedes sentar a tu niño o niña cómodamente encima para transportarlo. Para ellos será un juego, para ti, la mejor manera de que se mantengan cerca de ti mientras te desplazas por el aeropuerto.
 
Es muy interesante tomar en cuenta que para un niño la aventura del viaje no se centra solamente en el destino sino también en el trayecto. Por esta razón, es de gran importancia la selección del equipaje que llevarán en su maleta de mano. Ésta debe incluir principalmente sus cosas preferidas, aquellas que los mantendrán entretenidos y distraídos durante todo el viaje.
 
Todo lo que se relacione con mantener a tu hijo ocupado y atendido debe caber en su maleta de mano. Si está en edad de hacerla él mismo, supervísalo mientras organiza su maleta. Tú mejor que nadie sabe si lo que está llevando será suficiente para mantenerlo debidamente entretenido y servido durante todo el viaje.
 
¿Qué cosas deben incluirse en la maleta?  De todo, la verdad, pero lo más útil y adecuado sería:
 
1.     Una muda de ropa y una pijama, por si el viaje será muy largo y esperas que consiga dormir. No sabes lo efectivo que puede ser un pijama por la asociación de esta ropa con el hecho de dormir.
2.     El peluche con el que duerme. Éste debe caber en la maleta dejando espacio suficiente para todas las demás cosas que quiera llevar.
3.     Su mantita preferida y una almohada pequeña.
4.     Sus dos o tres libros favoritos.
5.     Cuaderno y colores para colorear y/o dibujar.
6.     Juegos electrónicos (Nintendo DS, GameBoy, iPod, PSP, DVD portátil o MP3). Recuerda cargarlos la noche anterior. No olvides los cascos ya que no hay nada más agobiante que escuchar la música repetitiva de los juegos electrónicos durante dos o más horas seguidas.
7.     Algunos de sus juguetes favoritos.
8.     Las gafas de sol, los flotadores y el traje de baño, si caben.
9.     Algo de golosinas, como chocolates, dulces o galletas, para hacerle salivar y tragar durante el despegue y el aterrizaje para evitar el dolor de oídos provocado por el cambio de presión. En algunos países venden además tapones para los oídos de los pequeños.
 
Recuerda que es muy importante dejar a tu hijo o hija hacer su propia  maleta ya que es el o ella quien la va a disfrutar; así que todo su contenido de juguetes deberá ser de su agrado e interés. Déjalos empacar lo que ellos consideren necesarios para su divertimento, pero vigila que no incluyan nada que pueda ser confiscado al pasar por seguridad y aduana. 
 
Compra agua una vez que hayas pasado la seguridad, en especial si se trata de un viaje largo. Es muy importante mantenerlos hidratados durante todo el viaje ya que la deshidratación puede generar dolor de cabeza, cansancio o irritabilidad por falta de oxigenación de la sangre. Esto podría complicar el viaje a todos, viajeros y pasajeros. Es preferible que no consuma bebidas con cafeína ya que ayudan a deshidratar. Camina por los pasillos con tu hijo o hija de vez en cuando para así estirar las piernas y evitar afecciones del viajero como la Trombosis Venosa Profunda (DVT, siglas en inglés). Inmediatamente después que se acomoden en el avión, trata de comenzar el proceso de aclimatación horaria en el lugar de destino. De tal manera que si calculas que llegarán al lugar de noche, tu hijo pueda dormir. Viajar vestidos con ropa cómoda y adecuada es una buena práctica principalmente para los niños. Así el viaje será lo más placentero posible para todos.
 
La aventura comienza al salir de casa. ¡Buen viaje!
 
Verónica