Aprendiendo mientras Jugamos

Jugar es una de esas actividades que para la gran mayoría de los niños nace de manera natural. Desde muy pequeños los nonios encuentran el juego la manera mas natural de aprender sobre el ambiente que los rodea así como a socializar. Según van creciendo uno se da cuenta como los minios van repitiendo los patrones de socialización que ven a su alrededor, ya sean positivos o no.

Desde bebes los rodeamos con peluches y otros juguetes para estimular su habilidad motora, su coordinación, los ayudamos a distinguir sonidos, formas, texturas. Pasamos horas jugando y hablando con ellos. Luego crecen y de repente te das cuenta que ellos pueden jugar por su cuenta y te encuentras con que tienes un tiempo para intentar completar esa lista interminable de actividades diaria que toda mama queriendo o no termina haciendo! Tu sabes muy bien a que me refiero. De lo que no nos damos cuenta es que poco a poco dejamos de jugar con nuestros hijos e hijas y esperamos que ellos mismos se entre tengan solos.

Por que después de poner tanto cuidado en esos primeros años pusimos tanto empeño en el juego de nuestros bebes y ahora que se pueden comunicar propiamente con nosotros ya no queremos saber de juegos? Jugar con nuestros hijos no es un lujo, no es una perdida de tiempo. El juego es una forma de comportamiento 

En términos sociales el juego nos ayuda a entender el proceso de socialización. Algunos de los beneficios que obtienen los niños cuando juegan entre ellos es que se ven obligados a comunicarse, a negociar reglas, juegos. En estos ambientes y en los casos en los que juegan con niños mas pequeños pueden aprender sobre responsabilidad (cuentas veces no les hemos dicho "cuida de tu hermanita que es mas pequeña que tu!". (Thomas y Thompson 2004)

En términos de salud física existe una relación directa entre la falta de juego y la obesidad en niños.

En términos cognitivos estudios como los de Piaget y Vygotsky en los mecanismos de consolidación del conocimiento, su aplicación, etc. así como investigaciones mas recientes con animales en el que se ha encontrado que el juego ayuda a desarrollar las habilidades de resolución de problemas. En especial porque a través del juego en niño experimenta y toma riesgos.

En términos emocionales el juego los enfrenta a una serie de situaciones emocionales en las que dependiendo de como reaccione vera el juego terminar o continuar. En el juego el niño tendrá en algún momento que compartir un juguete, un palo, un espacio, también se encontrará con frustraciones cuando los demás no quieran hacer le que el o ella quieren que se haga, como resuelve el problema le dará herramientas para enfrentarse a otras situaciones similares a lo largo se su vida. Cuando los niños juega a veces ganan y otras pierden. Ningún niño sabe perder, todos quieren ganar! Por suerte una vez que crecemos la mayoría de nosotros aprendemos a perder con dignidad la mayor parte de las veces! (al menos eso queremos creer).

Los estudiantes con mejores resultados académicos del mundo son los estudiantes Chinos y Japoneses. Los colegios en estos países ofrecen pequeños recreos o recesos cada 50 minutos de clase. (Stevenson y Lee 1990)

Por esta y muchas mas razones el juego es parte primordial del aprendizaje de nuestros niños. Si las instituciones educativas hicieran mayor caso a la gran cantidad de investigación que hay en apoyo del uso del juego la enseñanza, comenzaríamos a ver una menor incidencia de fracaso escolar y a una generación mejor adaptada para interactuar socialmente y emocionalmente con otros seres humanos y quien sabe podamos tener una sociedad mas humana y respetuosa de las diferencias.